
Los habitantes de Fucking, el pueblecito austriaco cuyo nombre desencadena polémica desde antiguo, están hechos un lío, con la “picha” y con la imagen. Reconocen que ahora, en que quien más quien menos sabe algo de inglés, el nombre de su pueblo, que en alemán es anodino, en cambio en inglés significa jodido y eso choca a la perspicacia ajena, claro, provoca chistes fáciles y acaba convirtiendo a sus vecinos en motivo frecuente de cachondeo cuando algún extranjero lo visita, a veces sólo para recrearse, o cuando tienen que revelar en público su localidad de origen.
El pueblo es pequeño, apenas cuenta con 104 personas, en buena parte ancianos,...
